La galvanización es el proceso de recubrimiento de un metal por otro con el fin de protegerlo contra la corrosión o mejorar su apariencia. Se trata de un proceso de recubrimiento de superficies mediante electrólisis en el que el metal que se va a recubrir funciona como cátodo y el metal que recubrirá la pieza funciona como ánodo (también puede utilizarse algún material inerte como ánodo). La solución electrolítica debe contener una sal compuesta por cationes del metal con el que se desea recubrir la pieza. El control del espesor de la capa que se va a depositar mediante el proceso de electrogalvanización se realiza a través de modelos matemáticos.
El recubrimiento de superficies metálicas también puede producirse mediante la inmersión del metal que se desea recubrir en el metal fundido que lo recubrirá. No obstante, el proceso electrolítico permite una mejor cobertura (más homogénea), aunque ambos se utilizan por igual. En este proceso de inmersión, el control del espesor del recubrimiento se realiza mediante la velocidad con la que la pieza pasa por el baño metálico, la temperatura del horno del metal de recubrimiento y la aplicación de un chorro de nitrógeno al final del proceso.
Pueden utilizarse diferentes metales para el recubrimiento de una pieza. Al proceso de recubrimiento por cromo, por ejemplo, se le denomina “cromado” o “cromación”; si el recubrimiento es de níquel, se le denomina “niquelado” o “niquelación”. Además, tenemos el zinc, el estaño, el magnesio, el oro, el cobre, la plata, etc. Cada metal de recubrimiento puede conferir características diferentes al material galvanizado según sus propiedades, como una mayor o menor conductividad, o incluso resistencia a temperaturas extremas.
El recubrimiento de finas láminas de acero con el metal estaño da como resultado la llamada “hojalata”, utilizada en la fabricación de latas para almacenar diversos productos como conservas, aceites, etc. El estaño se utiliza para esta aplicación porque es un metal que presenta una mayor resistencia a la oxidación en contacto con el agua, generalmente presente en estos productos. El proceso de recubrimiento del acero por estaño se realiza generalmente por inmersión.
En el caso del hierro, la protección contra la corrosión más común se realiza mediante la deposición de zinc metálico. El zinc tiene la característica de oxidarse más rápido que el hierro. Así, si en una placa de hierro galvanizado* se produce una grieta o desprendimiento, dejando el hierro expuesto, el zinc se oxidará más rápido que el hierro. Por lo tanto, mientras haya zinc, el hierro no se oxidará.
*Generalmente se denomina “hierro galvanizado” al hierro recubierto con zinc.
Fuentes:
http://www.cdcc.usp.br/exper/medio/quimica/6eletroquimg.pdf
http://educar.sc.usp.br/ciencias/quimica/qm1-3.htm#termica
http://www.cienciamao.usp.br/dados/t2k/_quimica_q23d.arquivo.pdf
WhatsApp
Escribe un comentario